Svenningsen Slater (McQueenMcQueen48)
La enología práctica Si hay una gran revolución en el planeta de la enología, esto es el hecho de que hay una búsqueda de la calidad en los vinos en las que se preocupan considerablemente más por esto que por la ausencia de defectos. Para poder conseguir esto se cuenta con una serie de métodos, entre los que se incluyen la posibilidad de jugar con las operaciones de vendimia y bodega, así como la mejora de los materiales, todos los avances en tecnología y la parte creativa de las mezclas o bien coupages. La calidad de un buen vino siempre va a venir dada eminentemente por el tiempo, por el suelo y por las variedades de uva que se hallen en juego. Además, de manera accesoria, la calidad del vino asimismo dependerá del trabajo del hombre. Este trabajo del hombre del que hablamos empieza desde la viña, cuando se realiza la elección de los suelos y de su tratamiento, así como la reelección de variedades, técnicas de cultivo y considerablemente más.
Este es el trabajo del viticultor, pero el trabajo del hombre prosigue posteriormente a lo largo de todo el proceso de la preparación del vino, puesto que la forma en la que este se elabora asimismo termina influyendo en gran forma en la calidad del vino. Todas las condiciones de conservación, la duración, los distintos métodos de clarificación y estabilización y demás, dan del mismo modo todo un gran nivel de calidad suplementaria al que se le debe prestar atención. Pero la calidad de un buen vino en todo momento se trata de algo relativo, y esto se debe principalmente al hecho de que para poder juzgar un buen vino se debe tomar en cuenta su tipo, su clase, los años de maduración, entre tantos otros factores variables que entran en juego. El objeto primordial de la enología práctica es poder asistir a los productores a lograr los mejores vinos posibles, esto es, vinos que posean todas las cualidades que se encuentran inscritas en las uvas de las que nace. En general este inconveniente se soluciona de la mejor manera mientras más se conozca sobre el vino y cada uno de ellos de sus constituyentes, como las diferentes transformaciones que padecen los mismos. Cuanto más avanzada se encuentre la técnica, mejor van a ser aplicados sus postulados. La enología práctica siempre debe aportar los medios para eludir accidentes de fermentación y de conservación, pero se debe conocer de qué forma percibir las sutiles cualidades de los grandes vinos, percatarse de las condiciones del vino. No obstante existen asimismo una serie de criterios de calidad que pueden ser considerados como objetivos, reglamentados por normas internacionales. La definición orificial del vino, la reglamentación de su proceso de producción, las distintas medidas de protección de la política de calidad a través de la codificación de las prácticas de vinificación, conservación y además de esto el tratamiento en conjunto con las prohibiciones y restricciones. Mas la economía además tiene otro cometido esencial que va más allá de las mejoras de los conocimientos de los vinos y de las técnicas de elaboración y de conservación, y este es el hecho de dar a conocer a los consumidores todos estos conocimientos. Deben velar por la difusión y divulgación de la cultura enóloga.
La enología práctica es el mejor complemento para la enología en sí Todos y cada uno de los enólogos deben tener buenos conocimientos sobre la cata, puesto que este es el mejor medio para poder supervisar permanentemente la calidad, y siempre y en todo momento debe mejorarse en el arte de la cata, buscando