Andrea Lopez (inoxform)
Cuando compramos un auto no nos detenemos a pensar en todos los componentes que lo conforman, no pensamos en cada uno de los utillajes utilizamos para fabricar el coche, de hecho, tampoco nos detenemos a pensar que es el utillaje:
Cada vez que un cliente firma un contrato de compra de un nuevo coche, se pone en marcha un mecanismo muy complejo que a través de una serie de pasos conduce al pedido, la producción y finalmente la entrega del vehículo al nuevo propietario. Sin embargo, mirando un coche detrás de la ventana de un concesionario, es difícil imaginar la complejidad de este proceso. Para entender esto, tomamos como ejemplo el proceso de producción en la planta de Volkswagen en Wolfsburg, donde se producen 3.500 coches cada día gracias al sistema FIS.
TODO BAJO CONTROL
El FIS es el verdadero cerebro de todo el sistema de producción de Wolfsburgo. Se encuentra en el segundo piso de la planta, en la entrada 54 y cubre un área de 200 metros cuadrados, dentro de la cual se encuentran 16 pantallas y 40 monitores. Desde aquí, quince expertos por turno supervisan todo el proceso de producción del coche.
EVALUACIÓN DE LOS MATERIALES
Tan pronto como el cliente firma el contrato, se inicia un proceso de verificación preliminar en la fábrica para coordinar el posterior inicio de la producción. Se analizan los diversos componentes necesarios para la construcción del callejón, teniendo en cuenta su posicionamiento. Como muchos materiales no están presentes en el lugar de producción, de hecho, el sistema calcula el tiempo que necesitan para llegar a la fábrica a fin de establecer la fecha de inicio de la producción y la entrega al cliente.
RESERVA DE ESPACIO DE PRODUCCIÓN
En este punto se genera la "sonata". Es una especie de "reserva" de la línea de montaje. Esto se hace teniendo en cuenta las diversas especificaciones del vehículo, que en algunos casos pueden alargar el tiempo de producción. Por ejemplo, toma 73 segundos instalar un techo panorámico. Sin embargo, la línea de montaje funciona a intervalos de 60 segundos. El sistema FIS, por lo tanto, tiene que poner la producción del coche de techo panorámico entre los coches sin este componente para compensar los segundos adicionales necesarios para la instalación. En este punto se crea la lista de los componentes del vehículo a producir, a la que se asigna una identificación. Después de este último paso se puede empezar a producir el coche, siempre bajo la supervisión del FIS, que monitoriza cualquier posible "anomalía" que pueda interrumpir el flujo normal de producción, remediándolo inmediatamente. Como, por ejemplo, el retraso de un proveedor o un fallo de la máquina.