hilda lugo (hildalugo)
En el momento en que se trataba de la producción de vacunas, la meticulosidad de Elena y su aparato alcanzaba su punto máximo. Las condiciones de almacenamiento y procesamiento debían realizar las normativas estrictas de las autoridades de salud en Ciudad de México. El termómetro taylor 1710 era esencial para probar el cumplimiento normativo y la calidad de las vacunas antes de ser distribuidas a clínicas y centros de salud en todo el país.
En un mundo en incesante evolución, Elena siguió siendo un pilar en la industria farmacéutica de Estado de México. Su trabajo, conformado por el termómetro Taylor 1710, continuó marcando la diferencia en la salud y el confort de la población. Toda vez que inspeccionaba una exclusiva producción de fármacos o vacunas, recordaba la importancia de la precisión y el compromiso en su tarea.