Lindsey Grantham (FalkSutherland0)

Existen distintas vías de administración dependiendo de la nosología a tratar. En 1.995 la compañía desarrolló la primera terapia genética para el tratamiento de la artrosis, específicamente de la artritis reumatoide, y en mil novecientos noventa y siete desarrollaron la terapia Orthokine en cooperación con la Universidad de Pittsburgh. Para realizar la terapia Orthokine en primer lugar se extrae sangre al paciente, y se introduce la muestra en una incubadora durante un periodo de entre seis y 8 horas, con la meta de estimular los glóbulos blancos, que producen proteínas antiinflamatorias. La Terapia Orthokine es una forma única de tratamiento que implica el tratamiento biológico de la osteoartritis artrosis y el dolor de espalda, sin empleo de materiales externos, siendo por ende, una forma absolutamente autóloga de tratamiento. Corriendo Por Palencia los avances de la ciencia y las incesantes investigaciones y buscas de soluciones novedosas para este tipo de problemas han logrado obtener resultados positivos en cuanto a la aparición de técnicas nuevas y tratamientos que son efectivos en el mejoramiento de los síntomas inherentes a la artrosis. Para efectuar un buen diagnóstico de la patología se deberá hacer una exploración manual y biomecánica junto con la ayuda de pruebas de imagen para cuantificar el grado del lesión del tendón y poder hacer un tratamiento lo más acertado posible según en qué fase grado se halle la lesión. Resulta muy efectivo mas no causa efectos secundarios, ya que el tratamiento consiste en la propia sangre del perjudicado y es relativa sencillo con respecto a otros tratamientos más prologados, en tanto que puede aplicarse el número de veces que se considere preciso sin que disminuya la eficiencia se produzca malestar. El método Orthokine (creado en 1972 por el traumatólogo alemán doctor Meter Wehling y el biólogo molecular Dr. Julio Reinecke es una terapia autóloga para el tratamiento de la artrosis y el dolor de espalda que se enmarca en lo que se conoce como prótesis molecular”. El ácido hialurónico ya está aprobado en las guías de práctica clínica más recientes para el tratamiento de la artrosis y su uso cada vez está más extendido aportando un beneficio clínico sostenido que fluctúa entre los 6 y ocho meses, tras los que, puede volverse a poner puesto que, prácticamente, no tiene efectos secundarios. En el año 2008 conocimos esta nueva terapia para el tratamiento de la artrosis de manos de su autor, el Dr. Peter Wehling, que nos visitó en la clínica y decidió que cumplíamos todos y cada uno de los requisitos para ser un centro de referencia en España.