McMahan Miles (ByskovHussein84)
La historia de la enología El vino es sin lugar a dudas una de las bebidas más antiguas de las que se tiene registro, tanto con lo que se han encontrado restos de viñedos cultivados en el Cáucaso con una antigüedad aproximada de unos 7000 años, con lo que sumergirnos en la historia del vino no será nada menos que interesante. La historia del vino es verdaderamente paralela a toda la historia de la humanidad. Son innumerables la cantidad de pasajes en la historia donde el vino se muestra en cuadros como uno de los primordiales participantes en eventos de suma importancia. Podemos encontrar escritos bastante antiguos, así como paisajes y bodegas que se han convertido en reflejos de su historia. Lo cierto es que dentro de la enología hay muchas historias, y todo depende de quién la cuente. Mas de manera general podemos encontrar una multitud de personajes, de batallas contra la filoxera, de vinculaciones de carácter bíblico, e inclusive viajantes con uvas al Nuevo Planeta.
Son muchos los capítulos y tantos de estos son realmente emocionantes, y se encargan de configurar todo el mosaico complejo que es el presente del vino. Los refranes relacionados con el vino también cuentan como grandes pruebas y testigos del extenso camino que el vino hay ido siguiendo con el paso de los tiempos. Pero para charlar de enología y de vinos siempre y en toda circunstancia deberemos empezar hablando de la uva. La uva es un fruto que cuenta con una enorme tendencia natural a fermentar, con lo que seguramente el vino llegó a ser la primera bebida alcohólica conocida por la humanidad. El descubrimiento del vino puede haber sido algo que se generó por mera casualidad en el instante en el que alguna persona dejó olvidadas ciertas uvas en un recipiente, estas fermentaron y más tarde alguien decidió tomar la iniciativa de probar el caldo resultante, encontrándose con un resultado bastante sorprendente. A todo esto le debemos sumar que la parra presenta una capacidad bastante grande para la adaptación, lo que es un factor que sin lugar a dudas pudo ayudar en gran forma a su expansión. La enología en la historia El origen del vino en sí se encuentra en la vitis vinífera, de la cual se dividen tres tipos que han sido clasificados. En primer lugar conseguimos a las sultanas, es decir, las uvas sin semillas, luego conseguimos a las corintias que tampoco tienen semillas, y finalmente a la vitis occidentalis, que es la antecesora de las uvas que conocemos en la actualidad y aprovechamos para la preparación del vino. Aparentemente la referencia más antigua que existe sobre el vino se encuentra en el antiguo testamento, particularmente en el libro del Génesis, donde se menciona que Noé, el conocido constructor del arca en la que se sobrevivió al diluvio universal, labró la tierra, plantó una viña y bebió el vino que produjo más tarde. Esta referencia sirve para marcar la presencia del vino en la tradición judeo-cristiana desde el primer momento. En verdad, en toda las Sagradas Escrituras el vino aparece convocado en suma más de 200 veces, lo que nos deja bastante claro la gran importancia que tiene en todas y cada una de las culturas de la zona, yendo desde Babilonia hasta Egipto, adoptando más tarde un papel crucial dentro del ritual del cristianismo.
Mas de la Sagrada Escritura saltamos a Grecia y Roma, pues en el mundo tradicional el vino también siempre y en todo momento ha tenido un sitio particularmente privilegiado. En estas antiguas etnias, los dioses del vino eran singular